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Probarse a sí mismo

Camino de Probación. Significa: el despliegue interno que se genera en quien decide enfrentar el dolor, para volverse una persona más lúcida, más compasiva, más íntegra... Convertirá la ocasión en un instrumento que le permita penetrar más allá de lo superficial de sí mismo y saber de qué está hecho, cuál es su verdadera naturaleza, qué rincones internos aún desconoce; como quien prueba una fruta luego de haberla calado hasta su pulpa, se probará a sí mismo: ¿cuál es su real grado de madurez?; ¿cómo es el sabor de su propia dulzura, la aspereza de su propio amargor?... El tiempo de adentrarse en la Prueba y transitarla suele resultar árido y de una extraordinaria soledad (aunque otros nos acompañen). El evento disparador puede ser una enfermedad, un accidente, una muerte, una separación, el exilio... pero también podría serlo un proceso íntimo hasta cierto punto independiente de los eventos externos: el hacer contacto con viejas heridas, que insistentemente emergen en el pecho, o el

Indagando sobre el arte de ofender

Cuando alguien ofende a otra persona, la ofensa ocurre porque esta persona hizo o dijo algo que el ofendido considera un insulto o una falta hacia su persona. El ofendido primero tiene que pensar sobre la acción del ofensor, luego, calificar tal hecho como una agresión a su persona, y darle así un sentido. Así pues, el ofensor no es el que ofende, es el ofendido quien decide sentirse agraviado, dada una acción que puede o no estar ligada a la intención de ofender. Si en una conversación hacemos un poco de esfuerzo, podemos ofendernos por prácticamente cualquier comentario hecho por cualquiera de los presentes, es tan solo cuestión de creatividad el convertir una simple frase en un insulto haciendo uso de una técnica totalmente subjetiva. El ofendido piensa que los comentarios de los presentes llevan un propósito ulterior al mensaje mismo, pretenden que la frase dicha esconde otro significado, un doble sentido, una insinuación sobre algún aspecto (negativo por supuesto) de su perso

Abrirnos a la incertidumbre

Asumir conscientemente que la vida conlleva la incertidumbre nos permitirá liberarnos de nuestra necesidad de control. Solo entonces podremos disfrutar plenamente del presente. CONVIVIR CON LA DUDA Si necesitamos tenerlo todo controlado, es probable que estemos asustados y que no nos permitamos relajarnos ni confiar en que las cosas que puedan ocurrir en nuestra vida sean buenas o que podamos manejarnos bien en el futuro. Tanto la naturaleza como nuestro propio organismo tienen recursos y capacidades para poder regenerarse, adaptarse al ambiente y mejorar. A veces tenemos fantasías catastróficas sobre la realidad, pensamos que todo lo que va a ocurrir será desastroso o malo y que es seguro que pasará lo peor. Todo ello nos hace estar muy asustados y es entonces cuando aparece el deseo de querer controlarlo todo. Reconocer que las catástrofes imaginadas son solo fantasías y que podríamos visualizar lo contrario nos puede ayudar a confiar en la vida. Y todavía es más importante acept

Si cargas con alguien en tu vida... vivís en el drama.

Juego de salvadores Una de las características más notables del desarrollo personal es el énfasis en la necesidad de asumir totalmente la responsabilidad por la propia vida. Esto implica dejar de hacerlo por la de los demás. Confundiendo el verdadero concepto de compasión y amor, la mayoría de las personas encuentran propósito, consuelo, distracción, culpa, gratificación, de todo un poco, en esto de tomar los asuntos de los otros en sus manos. Hace unos años, una mujer vino a terapia porque no daba más, aguantando estructuras que ya no eran soportables. Me dijo que lo hacía "por su hija". Le dije que así no funcionaba la cosa, que tenía que hacer un cambio por ella misma. "Ah, no, si es por mí, yo me pego un tiro, a mí no me interesa nada, yo no valgo el esfuerzo". "Ya no sé qué hacer por él/ella" es otra frase repetida. Cuando les digo: "Nada, no hagas nada", se sorprenden o, más aún, se escandalizan. Tienen que hacer algo: proporcionar dinero

Una vida con propósito

El propósito y la voluntad Una fuerza de voluntad sin una meta concreta es como un potente caballo sin lugar a donde ir. Necesitas algo más que voluntad para realizar un viaje; necesitas una dirección, un cometido, una finalidad, una misión. Necesitas un propósito que tenga sentido para vos. Saber cuál es tu propósito y obrar en consecuencia libera toda tu fuerza de voluntad. Cualquiera que sea tu propósito, aparecerán dificultades en tu camino; y la fuerza de tu voluntad es como un vehículo todo terreno que te conduce a tu destino. Cuando tenemos un propósito activamos una energía sutil llamada motivación la cual dura un determinado momento, cuando se acaba esta energía es la voluntad que nos lleva hacia el propósito. La voluntad es como un amigo fiel que permanece a tu lado; podés confiar en tu voluntad porque emana de tu intención. La voluntad consiste en aprender a controlarse para alcanzar el pleno dominio de sí. Si logras dominar tus hábitos y tus tendencias, conseguirás todo l

Libertad

Estamos condenados a ser libres... La libertad es ser quien soy y no lo que los demás esperan que yo sea. Incluye mi libertad de decidir dónde quiero estar en cada momento. Libertad es pensar lo que pienso y no necesariamente lo que debería sentir, o lo que otros hubieran sentido, o lo que esperan que yo sienta. Libertad es correr los riesgos que yo decida correr, siempre y cuando esté dispuesto a afrontar por mi mismo los costos de dicho riesgo. Libertad es salir al mundo a buscar lo que creo que necesito, en lugar de vivir esperando que otro me dé el permiso para conseguirlo. .. Poco para agregar, que no esté dicho... Tenemos el don y el derecho a la libertad: libertad de pensar, de sentir, de expresarnos, libertad de elegir. De elegir lo que pensaré, lo que sentiré. Si, podemos elegir lo que sentimos también. A veces no podemos elegir lo que nos pasa, pero podemos elegir qué hacemos con eso. La sensación de libertad, como cualquier otra, es intransferible, pero te invito

DESPERTÁ!!!! ¡LA FELICIDAD SOS VOS!

Despertarse es la espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y descubrir qué lazos nos impiden la libertad. Esto es la iluminación. Es como la salida del Sol sobre la noche, de la luz sobre la oscuridad. Es la alegría que se descubre a sí misma, desnuda de toda forma. Esto es la iluminación. El místico es el hombre iluminado, el que todo lo ve con claridad, porque está despierto. No quiero que creas lo que digo porque yo lo digo, sino que cuestiones cada palabra y analices su significado y lo que te dice en tu vida personal; pero con sinceridad, sin autoengaños por comodidad o por miedos. Lo importante es la buena nueva, no la persona que lo predica ni sus formas. No la interpretación que se le ha dado siempre o la que le da éste o aquél, por muy canonizado que esté. Sos vos el que tiene que interpretar el mensaje personal que encierra para vos, en el ahora. No te importe lo que la religión o la sociedad prediquen. La sociedad sólo canoniza a los que se conforma