Indagando sobre el arte de ofender
Cuando alguien ofende a otra persona, la ofensa ocurre porque esta persona hizo o dijo algo que el ofendido considera un insulto o una falta hacia su persona. El ofendido primero tiene que pensar sobre la acción del ofensor, luego, calificar tal hecho como una agresión a su persona, y darle así un sentido. Así pues, el ofensor no es el que ofende, es el ofendido quien decide sentirse agraviado, dada una acción que puede o no estar ligada a la intención de ofender. Si en una conversación hacemos un poco de esfuerzo, podemos ofendernos por prácticamente cualquier comentario hecho por cualquiera de los presentes, es tan solo cuestión de creatividad el convertir una simple frase en un insulto haciendo uso de una técnica totalmente subjetiva. El ofendido piensa que los comentarios de los presentes llevan un propósito ulterior al mensaje mismo, pretenden que la frase dicha esconde otro significado, un doble sentido, una insinuación sobre algún aspecto (negativo por supuesto) de su perso...